lunes, 15 de enero de 2007

Había una vez...


... una vez había, muchos años a. C. (antes de la Consola) en que la imaginación y las expectativas se abrían al solo conjuro de estas tres palabras. Los cuentos, leídos o narrados, eran el puente hacia la vida virtual. Alrededor de nosotros, casi tangibles, visibles, vivían las hadas, las brujas, los ogros, y otros personajes tan reales como nosotros, los niños pobres, los huérfanos, esos que estaban a merced de las madrastras, de amos atrabiliarios... En la Europa Occidental, en EE.UU. vivimos en el año 10 d.C. En muchos lugares de nuestro planeta los niños siguen jugando en plena calle, fabricando sus muñecos con trozos de trapos y madera, inventando canciones para sus juegos de carreras y de esquinas. En un mundo y en otro, la infancia está por igual protegida y amenazada. Pero no es este nuestro tema. Antes de que el juego digital haga caer en el olvido nuestras canciones de corro, nuestros juegos tradicionales, los refranes con que martilleaban nuestros oídos los adultos, los juegos y programas favoritos, las lecciones de la calle, del hogar y de la escuela, cómo veían el mundo nuestros ojos asombrados de niños de la era analógica... procuraremos guardarlos aquí, con su ternura, su ridiculez, nuestro cariño y nuestro sonrojo. No solo es la prehistoria, esta página llega incluso a Barrio Sésamo. Y hablamos solamente de hace 16 años o 17, del año 6 ó 7 a.C.

2 comentarios:

Juana G. Linares dijo...

Felicidades nuevamente Meli por otra de tus ideas. Es admirable tu energía, tu capacidad de trabajo y tu creatividad. Pero claro, perteneciendo al Olimpo de los dioses es más fácil porque gozas de los favores de todos ellos y sus poderes fluyen por tus dedos hasta convertirse en bits para mayor disfrute de todos los mortales. Gracias Meli por mantener viva la llama del ingenio.

Francisco Nicolás dijo...

Nos meteremos de cabeza en este nuevo y acertado proyecto de nuestra blogsfera para mostrar, sin pudor, que otra vida existió, que se jugaba en la calle, que se respetaba a los mayores, que con sus refranes nos daban contínuas lecciones. Intentemos ser aquellos personajes que entraban en la caverna de Platón e iluminados por el sol (la luz, las ideas,...la experiencia)hagamos ver a los encadenados de la era digital, de las videoconslas, que existió otra realidad, aunque solo puedan ver su sombra a través de este blog.